La crisis económica y el populismo como forma de hacer política (II).

Coincidiendo con la transición desde la estrategia de la catalanización al “procesismo”, tuvo lugar la crisis económica más dura que ha sufrido España, Europa y, probablemente, el mundo. La precariedad económica sufrida durante casi diez años es otro de los detonantes del auge del independentismo, aunque tampoco se puede afirmar que sea la causa determinante en el “procesismo” y el incremento de la masa social favorable a la secesión.

La doble cara de la política nacionalista: sobre la ambivalencia del pragmatismo nacionalista y la determinación en el “procesismo” (I).

En los últimos años se ha recordado el papel decisivo que el nacionalismo ha tenido en la gobernabilidad de España. Ha habido sucesivos llamamientos a recuperar ese nacionalismo responsable que contribuyó a que los Presidentes González, Aznar y Rodríguez Zapatero pudieran formar Gobierno. Sin embargo, la contribución a la gobernabilidad de España no fue nunca impedimento del doble juego del nacionalismo.

Auge y sostenimiento del independentismo en Cataluña. Razones de por qué el fracaso del separatismo no se traduce en una mayor debilidad del movimiento.

¿Por qué en torno a dos millones de personas siguen diciendo querer votar al independentismo en Cataluña después del fiasco de la declaración unilateral de independencia? El número de personas no está claro todavía, sobre todo tras la última encuesta del CIS, pero lo cierto es que un gran número de personas se mantienen impasibles. La respuesta a esta cuestión es compleja.