Mi tesis doctoral (o por qué las comparaciones son odiosas, sobre todo si eres el Presidente del Gobierno)

Soy Doctor desde hace ya quince años. Tardé unos cinco en presentar mi tesis y defenderla ante un Tribunal de reputados Catedráticos que me otorgaron la máxima calificación. Mi entorno profesional, el académico, está lleno de Doctores que, con un gran esfuerzo, culminaron su primera gran investigación y que, tras años de sacrificio, defendieron con éxito sus trabajos ante tribunales de prestigio. Conocido mi esfuerzo y el de mis colegas para culminar nuestras tesis doctorales, no puedo resistirme a escribir, aunque créanme que lo he evitado durante estos meses, sobre cómo nos sentimos quienes hicimos una tesis, elaborada y defendida bajo los parámetros que exige la probidad académica, al observar el modo en que se doctoró el actual Presidente del Gobierno.